lunes, noviembre 14, 2005

Ésto te va a costar... ¡Un Montilla!

En la España de principios de los noventa, en pleno auge corruptil, para cualquier obra pública se debía pasar por caja; por la caja socialista. Los maletines iba y venían con cantidades astronómicas para el momento y se insturó la unidad de corrupción: el Pellón, mil millones.

Un ejemplo práctico: ¿Cuánto le costó a Siemens la adjudicación del AVE? Varios cientos de Pellones, por no decir miles.

Los tiempos cambian, las ciencias avanzan que es una barbaridad, los ordenadores nos dibujan paisajes increíbles y escuchamos música de un paquete de chicles. Incluso a un abuelo de 90 años podemos hacer que se le levante. Cambian las modas, la decoración y hasta las ministras posan para una revista de cotilleo. Y no podía quedar la corrupción ajena a estos avances. Arduas investigaciones han dado en el clavo con la nueva unidad nacional de corrupción: El Montilla.

Son los mil millones de pesetas, prestados, con un tipo de interés un 80% más bajo, que además, no vas a pagar y que luego, encima, te los regalan. Es decir, son mil millones, pero de diseño. Y tienen nombre propio: El Montilla.

Otro ejemplo práctico: ¿Qué le ha costado a la Caixa la OPA de Endesa?

Lo han adivinado: Un Montilla.

Vaya bribón


(Ideas sacadas de la tertulia de la mañana de la COPE)

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Es pellón. Esa unidad viene de un tal Jacinto Pellón, un fulano que se dedicó a hacer políticas activas de progreso en la Expo sevillana y por ahí.

Vamos, que se lo llevó calentito.

Reboot, El Diablillo Cojuelo dijo...

¡Corregido!
Gracias anónimo por la aclaración.

Will Kane dijo...

Un pellón era igual a mil millones de pesetas en comisiones ilegales.

- ¿Cuánto te ha costado esa adjudicación?

- Tres pellones y medio.

Es penoso tener que andar recordando toda esta basura que creíamos olvidada con los gobiernos de Aznar.

- ¿Cuánto te va a costar esa adjudicación?

- Un par de montillas.

Está claro: han vuelto.