viernes, julio 22, 2005

Una gran pérdida

En la eurorregión en general y en Catalunya en particular estamos consternados, y no se habla de otra cosa (lo del nou estatut ha quedado relegado a un segundo plano, extraordinariamente): el gran Joan Barril in person se va a quedar sin su celebérrimo programa de radio en la COM, después un lustro arrasando en su franja horaria. No somos nadie, oigan (sic transit gloria mundi, tal y como se suele decir en estos casos). Él mismo nos lo explica en su columna de hoy en El Periódico de Catalunya. Id preparando los kleenex, porque con la lectura del artículo que viene a continuación el lagrimeo puede ser de aúpa.


Cinco años de una parte de mi vida se acaban hoy. Al director de este periódico, y sin embargo amigo, no le gusta que se use esta página para hablar de sentimientos. Pero, Antonio, si al periodismo le quitamos el sentimiento, ¿qué les va a quedar a la gente que nos ha de leer o escuchar? Los sentimientos no son una debilidad, sino un combustible. Sin sentimientos el escritor casi no se distinguiría de la máquina que le sirve para escribir. Pero sin sentimientos los lectores o los oyentes se quedarían sin palabras en las que depositar sus tristezas o alegrías. Lo dijo el maestro de periodistas Kapuscinski en un libro no por pequeño menos importante: "Los cínicos no sirven para este oficio". Y tiene razón. Porque los cínicos ya no firman al pie de sus papeles o de sus crónicas. Los cínicos se han quedado detrás de una mesa atribuyéndose el extraño poder de decidir qué es lo que le interesa a la gente y qué es lo que debe escuchar. La humildad del escritor está en la base del oficio. Pero ¿acaso hay humildad en el poderoso? ¿Se equivocan y aceptan sus errores? De la misma manera que no se puede mezclar la gasolina con la velocidad, tampoco es muy pedagógico decidir con el culo de la silla en vez de decidir con la mirada franca a los ojos.

(...)

Hoy mi sentimiento está más cerca de la piel. Esa piel que cree haber palpado la piel de los oyentes durante cinco años. Esa piel universal que acaba constituyendo esa familia extensa bajo la que nos hemos sabido hacer compañía. Mi equipo y yo nos hemos quedado sin palabra. Pero tenemos el depósito de los sentimientos lleno de combustible.

Más en El Periódico

Afortunadamente, su columna diaria en El Periódico va a continuar y quizá conserve también su programa de televisión en BTV, así que los fans de Barril vamos a quedar huérfanos sólo a medias. Menos da una piedra... ¿o no?

1 comentario:

Reboot, El Diablillo Cojuelo dijo...

No sé quién es el susodicho, pero... ¿A quién se refiere con lo de "decidir con el culo de la silla en vez de decidir con la mirada franca a los ojos"?

Yo como no escucho la COM, ni leo el Periódico, no me entero, nen.