miércoles, noviembre 23, 2005

Los milagros de ZP

Ya lo dijeron las mismísimas Centurias de Nostradamus en La Profesía: "el 2005 de Nuestro Señor Jesucristo será el anno domini de la Ley de Igualdad". Los más escépticos del lugar sopesábamos este aserto con desconfianza, frunciendo el entrecejo. Pero, ¿habrá algún fondo de verdad en todo ello...?, decían por lo bajini unos pocos. ¡Anda, anda, incauto, no te fies de Setapotter!, que te va a llevar al huerto, exclamaban los más ancianos del lugar.

-Ya, pero es que la sonrisa de ZP me tiene cautivado y...

Sin embargo, la profesía parece que se está cumpliendo en todo su esplendor. Se están obrando milagros por doquier, que redundan en la dirección apuntada por el vaticinio. Cada día que pasa, las barreras que separan a hombres y mujeres se están haciendo añicos, volatilizando, como las antiguas murallas de Jericó. Prueba de ello es este invento que acabo de descubrir, que permite a las mujeres miccionar de pie, como nosotros los machomens, y por tanto, ser más iguales en lo que a la perspectiva de género se refiere. Ahora, varones y féminas tenemos la misma oportunidad de hacer un riachuelo en cualquier parte, siempre y cuando no nos descubra la guardia urbana.

Para resaltar el carácter milagroso de todo ello hay que tener en cuenta que la cosa se llama Cono Mágico.







ACTUALIZACIÓN. La paridad también ha llegado a Ajopringue.

1 comentario:

Lofuss dijo...

Increible. La mayor igualdad entre un hombre y una mujer terminará siendo el mear de píe. Estoy a punto de pedir "la baja" en la Humanidad.