
El próximo día 9 de Abril se celebra lo que en lugares de opinión como elmundo.es se considera una hazaña, algo necesario para nuestra democracia. Mis familiares cercanos opinan sin embargo que mejor hubiera sido que Carrillo y sus compinches hubieran salido de Madrid con los pies por delante. Son posturas irreconciliables y que como en una emulsión, no se mezclan, pero lo aparentan bastante bien. Hemos convivido con la idea de que en una democracia plural, el comunismo, como ideología política, puede disfrutar de la misma consideración de democrático que el resto, aunque algunos no nos lo termináramos nunca de creer.
El tiempo y el desarrollo han dejado al PCE en su sitio, es decir, al margen de la vida política, por mucho que algunos tontos del capirote traten de hacer lo imposible por chupar cámara, pero el hecho queda ahí, el Partido Comunista se legalizó con la posible turbulencia que ello hubiera podido acarrear y que por suerte nunca llegó a ocurrir. Y yo me pregunto, ¿realmente fue necesaria su legalización? ¿realmente España necesitaba un partido comunista?
Tras estas preguntas sin respuesta mi mente divaga sobre la necesidad de otros tipos de partido que chupetean del erario público (nuestro bolsillo) y cuyas bases e intereses son tangencialmente contrarios a aquello que el mismo erario que los sustenta, representa (véase, España).
Un millón de veces me he preguntado por qué no se requiere ninguna exigencia a los partidos políticos que entran en el hemiciclo y que, supuestamente, nos representan a todos. Siempre he pensado que un partido que entrara en el Congreso, lo primero que tendría que tener claro es que debería representar al país, defender la democracia y, por supuesto, perseguir el bien común. Pienso que son unas premisas mínimas de lo más coherentes y pienso entonces, sin querer hablar de los partidos autonómicos, ¿qué coño pinta un partido como el PCE, cuya máxima es la dictadura del proletariado? ¿qué pinta en una democracia un partido que representa absolutamente lo contrario?
¿Realmente era necesaria la legalización del PCE? Tensiones aparte y con la lógica en la mano, rotundamente no. Es que no entra en cabeza humana.